Notas y Noticias

Desempolvarse

Inevitablemente estamos avanzando hacia una próxima democracia, y es la ejercida por los tecnócratas. Cuestiones como la portación de apellidos y el oficio de la militancia como único mérito (no tengo nada contra el militante, celebro su trabajo duro, pero estoy convencido que no puede ser el único mérito de alguien para su designación en un gobierno), en un futuro no muy lejano, dejarán de ser las condiciones para aspirar a un cargo. Nacerán nuevos espacios dentro de los partidos existentes y partidos completamente nuevos, dónde los méritos y aptitudes sean los que realmente importan. Los dirigentes políticos que puedan darse cuenta de esto a tiempo, crecerán exponencialmente, los demás se descubrirán solos o mal acompañados, en un lugar desconocido para ellos cuando ya sea tarde.

Fotografía real de un acta policial. Ciudad de Posadas, Misiones, Argentina.
Fotografía real de un acta policial. Ciudad de Posadas, Misiones, Argentina.

Se está dando un proceso de rediseño (uso este término dada mi formación y porque creo que este proceso es intencional y sistemático por lo que el uso de la palabra reinvención, que creo tiene algo de serendepia, no corresponde) de la mano de la tecnología y la información, del cual la mayor parte de la clase política de la generación X y anterior no tiene idea que existe siquiera. La internet de las cosas, impresión 3D más veloz y en mayor escala y diversidad de materiales, big data, networking, homeoffices, crowfunding, la nanotecnología, el concepto de StartUp como empresa, el design thinking, etc. No les alcanzarían los años de vida que quedan para ponerse al día. Los millennials y nuestros hermanos menores e hijos, somos lo que hace menos de 10 años ellos llamaban el futuro, hoy. El avance de las tecnologías y su crecimiento exponencial, crean vías y lugares que permiten la participación de todos.

Hay nuevos profesionales y emprendedores que confraternizamos con gran parte de los ideales peronistas y con los dirigentes más “progres”, y que aún así coincidimos con la defensa republicana de los radicales. Por lo que las estructuras rígidas de los partidos y gobiernos tradicionaes no tienen lugares “ergonómicos” para nosotros. Entonces, de a poco, muy de a poco, hartos de que se nos vea como una herramienta más de oficina, puestos ahí, como una abrochadora o una lapicera que escribe proyectos y piensa estrategias para esos dirigentes de antaño, comienzan a aparecer nuevos actores, que valiéndose de tecnologías sociales y la inteligencia colectiva, están armando nuevos escenarios en los cuales los incómodos serán los “politicosaurios”. Es impensado adoptar tradición alguna, la única solución válida ante la imposibilidad de acceder a lugares de toma de decisiones como resultado de que esos políticos, en una muestra de grandeza den un paso al costado, es inventar algún sistema completamente nuevo. Ya está hecho.

En un mundo donde por ejemplo Whatsapp, una empresa que cuenta con unos 50 empleados y 6 años de vida, vale aproximadamente el doble que nuestra controversial YPF, nuestros líderes políticos deberían por lo menos preocuparse por esta nube de “nuevas palabras” que enumeré en el segundo párrafo de este artículo y muchas otras. La innovación, sobre todo en política, debe dejar de ser un hashtag para la campaña y volverse una realidad, que integre lo que se puede hacer y lo que se debe a través de “cómos” pensados con la gente y especialistas cumpliendo roles activos, con políticos que se permitan embeber en nuevas tecnologías para entender de qué se le está hablando y no se le disparen las “alarmas” de los prejuicios.

En Misiones estamos dando pasos concretos para construir un nuevo modelo de gestión democrática. Declaraciones de líderes políticos como el Ing. Rovira, demuestran que es posible convivir en el consenso. Entender que podemos pensar distinto pero que si realmente buscamos lo mismo podemos encontrarnos en un camino compartido. Falta mucho, pero me siento muy entusiasmado por ver lo que deparará el futuro para el país y la provincia. Participemos, desde nuestro lugar más feliz, en esta nueva era política.