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#PIMit! | Programa 4 | Temporada 2

¡Última transmisión del año! Cuarta emisión de la segunda temporada del PIMit! El lunes 19 de diciembre, Estefanía y Giselle charlaron con Milva Carlino, politóloga, docente e investigadora misionera.

Empezamos la charla, preguntándole a Milva qué hace, en términos simples, un politólogo, y nos contó que son los que tienen la capacidad y competencia de analizar y estudiar hechos fenómenos y políticos, concepto que incluye el poder, el estado, los actores políticos, la cultura política y toda una serie de elementos que hacen a los sistemas en los que vivimos, nos desarrollamos, trabajamos y nos proyectamos como ciudadanos, expresando también que la política como fenómeno es un hecho que nos atraviesa en todo momento de nuestra vida, por ejemplo, en un sentido amplio, desde pequeños, dentro de una familia, ya observamos las relaciones de influencia, mando-obediencia, en ese sentido hay una cuestión de poder.

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Le consultamos también sobre las elecciones presidenciales de 2015, cómo las vivió y sobre su trabajo en las mismas, y nos contó Milva que fue un proceso muy intenso, fue largo, arrancó en Misiones con las elecciones anticipadas y después continuó a nivel nacional, resaltando que fue la primera vez desde la última reforma constitucional, en el año 1994, en el que se llevó a cabo el ballotage, previsto cuando ningún candidato llegue a la mayoría especial que exige nuestra Ley Suprema, y haber llegado a esta instancia, generó otro tipo de conceptos respecto a unas elecciones “tradicionales”, y que genera un efecto particular que es quizás no decidirte por el que querés que gane, sino por quien no querés que gane, no era el elegido originalmente tu primera opción, es como un voto más estratégico.

En ese marco, trajo a colación Estefanía el tema del debate presidencial realizado de forma previa a la misma, acotando nuestra invitada que fue un ejercicio interesante, que hay lugares que ya lo tienen totalmente instaurado, pero que acá fue novedoso, y además muy valioso que lo haya organizado una ONG, ya que eso garantizaba el equilibrio en un momento de tanta intensidad política, y consultada si consideró que el mismo tuvo alguna injerencia en el resultado del ballotage, nos comentó que generalmente existe un mínimo porcentaje de indecisos que se define a último momento, ya hay una predilección instalada. Hay un núcleo duro, que no cambia su voto, hay otro un poco más volátil, y finalmente un grupo dubitativo.

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Luego, le consultamos por un término que se escucha mucho en los últimos tiempos, el de “electorado más maduro”, y manifestó Milva que el votante va pasando por una evolución, un electorado joven es el que va realizando sus primeros pasos en el ejercicio de la ciudadanía, y el maduro es el que ya “descubrió” cuáles son las reglas del juego, evalúa las opciones del mercado electoral, y desde esa perspectiva, emite un voto racional, tiene varias opciones, y elige la oferta electoral que más se acerca a sus beneficios. Aprovechando el tópico, recordó Estefanía que en sus primeras elecciones, con 18 años, acudió a su papá preguntándole “¿a quién voto?”, y en ese contexto,  le preguntamos a Milva cómo ve el sufragio de los que tienen 16 años, expresando que entre los 16 y los 17 años, el voto es optativo, por lo que, si voluntariamente se acercan a ejercer su derecho cívico para participar en un proceso electoral, es que ya tienen un compromiso con lo político y ya hay una lectura acerca de la realidad.

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Adentrándonos en otro tema, el de las redes sociales en una campaña política, le consultamos a la invitada cuánto puede llegar a inclinar la balanza, comentándonos que en estos tiempos, donde las comunicaciones se dan por tantos canales, la presencia en redes es fundamental, pero ello sin descuidar los otros canales “tradicionales”, en principio, la campaña territorial, el “cara a cara”, eso es algo que no solo las redes sino que ningún otro medio puede reemplazar, pero estos últimos sirven para simplificar el mensaje y llegar a otro público, al que no accederían de otro modo. Una campaña debe ser planificada profesionalmente, cada uno aporta desde su mirada o campo las mejores maneras de transmitir un mensaje, ya que la gente no vota a quien no conoce.

Continuó Milva contándonos que toda campaña requiere de un estudio previo, conocer qué quiere el electorado, qué expectativas tiene. Para ello hay distintos medios como las encuestas, que nos permiten conocer qué están sintiendo, pensando o demandando de sus líderes, es como un termómetro del electorado, ya que no tiene sentido llevar adelante una campaña que no tiene correlato con lo que efectivamente está pasando en la sociedad.

Le preguntamos si están trabajando con candidatos jóvenes actualmente, y nos dijo la invitada que hay muchos, algunos pertenecen a estructuras partidarias más conocidas, y otros ya tienen un cargo y una mayor proyección. Cuando se contrata a consultoras, se hace un sondeo en general, varios dirigentes lo hacen y ahí se ve quiénes están mejor evaluados, quiénes son más conocidos, cómo ven su gestión, y qué imagen personal tienen. Consultada si en nuestra provincia un joven puede por sí solo ser candidato y llegar a aspirar a la obtención de algún cargo o si tiene que adosarse a alguna estructura política fuerte y conocida, opinó Milva que podría solo si hubiera una demanda especial, no obstante ello, la vía más directa es ver con qué partido se identifica, y a partir de allí, someterse a los procesos de elecciones partidarias internas de candidatos.

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Luego nos adentramos en lo que ocurre después de la campaña, si el candidato gana, qué cosas pueden ayudar ya de cara a la gestión, y nos dijo Milva que hay que diferenciar desde el principio, la comunicación política electoral y la comunicación política de gestión. Una vez que el candidato es electo para el cargo para el cual se postuló, hay que trabajar en la imagen de la gestión que el mismo propuso, para ello, trabajan analizando cómo se mueve la opinión pública. Muchas veces ocurre que se prometen ciertas cosas que, al ser electos, se ve que son muy difíciles de llevar a la práctica, o que hay otros factores que no se tenían en cuenta, y de esto se trata, de observar cómo se trabaja con la expectativa que tenía la gente con la gestión y como se morigeran las crisis, un elemento permanente en el ejercicio del poder.

Continuamos con la tónica, pero cambiando la hipótesis sobre el resultado de la elección, ¿qué ocurre si el candidato pierde? ¿Se hacen una autoevaluación? Nos dijo nuestra invitada que en el contexto local sobre todo, la ley de lemas hace que todos estos estudios de encuestas sean muy difíciles de llegar con un nivel de predicción un poco más exacto, siempre hay margen de error pero con este sistema, es aún mayor, lo que torna en algunos casos muy dificultoso el análisis eficaz de esta cuestión, a veces el candidato solo quiere que le digan quién gana y quién pierde, pero el fin de una encuesta es conocer al electorado. Ganar o perder es algo tan dinámico que puede cambiar. Finalizada la elección, se analiza el resultado por circuito electoral, con la información a la que se pueda acceder de cada circunscripción, y a partir de allí analizar qué ocurrió, si el mensaje no llegó o si llegó mejor el del otro candidato, o si quizás falló la logística. La elección es un conjunto innumerable de variables, no es solo comunicación, el “Día D” tiene toda una logística que también es importante, es clave, cualquier fenómeno que ocurra el día de la misma votación puede alterar lo planificado.

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También opinó Milva, al preguntarle si cree que Misiones está cambiando su forma de votar, que se está viendo una modificación a raíz de un conjunto de elementos, como la incorporación de los jóvenes y las nuevas maneras de hacer llegar la política, además de que se aprecia cómo se incrementó la profesionalización de las campañas, que ahora son integrales, ya no se trata de tener un buen eslogan, sino que hay que tener un concepto coherente de principio a fin.

Consultada acerca de si en nuestra provincia se presta más atención a un candidato, o al partido al que pertentece, apreció que entre los votantes, hay una porción que todavía vota por “la camiseta”, algo que nos remonta a un pensamiento más romántico del clásico bipartidismo, después hay una tanda más volátil que puede cambiar de propuesta, ya que no está atada electoralmente, y por otro lado tenemos votantes con identificaciones ideológicas no segmentadas por partido, que se vota al candidato. De este último grupo, hay una porción importante entre el electorado.

Pasamos luego a un tópico muy en boga, y la pregunta que le hicimos a la invitada, fue concreta: “ley de lemas, ¿sí o no?”. En esa inteligencia, Milva nos dijo que en lo personal, no está de acuerdo, es una ley que en la mayoría de los países en los que se implementó, se la fue quitando, y que todas las provincias de nuestro país tenían, quedando actualmente solo 4 (Misiones, Formosa y Jujuy a nivel municipal, y Santa Cruz a nivel municipal y provincial). Nos planteó una situación hipotética, que no ha pasado en Misiones pero que con esta ley podría darse, que es la capacidad de la norma para distorsionar la voluntad del electorado, en el caso de que un sublema sea el más votado, pero en la sumatoria del total de sufragios de los sublemas de otro partido, el más votado no haya obtenido la cantidad de votos necesaria, logrando que con ello el candidato que en la práctica fue quien obtuvo mayor cantidad de votos, no sea electo, pero también hay algunos beneficios alegados por los defensores de la norma, como la posibilidad de permitir que dirigentes que de otro modo no podrían estar en una elección, sean parte de ellas. Al fin y al cabo, ella encuentra más aspectos negativos que positivos, y por ello, como politóloga, no está a favor de esta ley.

Finalmente, para cerrar la charla, le preguntamos qué puede depararnos las elecciones del año que viene, y qué sorpresa pueden llevarse los partidos, y opinó Milva que lo que se pone en juego en unas elecciones intermedias, es la gestión del presidente y no de un gobernador, no obstante ello, a nivel provincial, aunque nuestro gobierno no esté alineado con el oficialismo nacional, existe una necesidad en términos de gestión: necesitan que le vaya bien al presidente, o sino las propias gestiones caen, existe una necesidad mutua. También nos contó que a nivel local hay un buen nivel de aprobación del gobierno del Licenciado Hugo Passalacqua en la provincia, pero no es lo que se pone en juego en estas elecciones. Concluyó expresando que hay un escenario que se abre para los partidos de la oposición provincial afectados al oficialismo a nivel nacional, siempre que mantengan el lineamiento durante el proceso electoral, y si esos espacios políticos van juntos a las elecciones, tienen posibilidades, pero pierden potencialidad si lo hacen por separado, y esto, por supuesto, atado a los resultados del oficialismo a nivel nacional, ya que si no es bueno el nivel de aprobación de la gestión, el escenario cae, por ello, esta “carrera” tiene un final muy abierto, es muy pronto aun para vaticinar un resultado, pero hay que monitorearlo.

Así terminó la charla, y de este modo nos despedimos de las emisiones del año 2016. Nos volvemos a encontrar el lunes 9 de enero de 2017, no sin antes desearle a todos los mejores augurios y que sea un gran año. ¡Gracias por seguirnos, y nos vemos en nuestro próximo broadcast!